El canciller ruso Sergey Lavrov acusó a Washington de abandonar su papel de mediador objetivo y de incrementar la presión de sanciones sobre Rusia. La crítica surge tras la decisión del G7 de reforzar las sanciones contra la economía de guerra rusa.
A pesar de la tensión, Lavrov aseguró que Rusia está dispuesta a reanudar las negociaciones con Ucrania en el punto en que se dejaron, exigiendo la neutralidad de Ucrania, su no pertenencia a la OTAN y el reconocimiento de la anexión de Crimea y otras regiones.