En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, Leopoldo Luque volvió a declarar y pidió la palabra para explicar el contexto de audios recientemente incorporados a la causa. Estos audios, calificados como "espeluznantes", lo muestran insultando y hablando peyorativamente de la familia de Maradona.
Luque afirmó ser el médico de confianza de Diego, pero enfatizó que él decidía qué tratamientos aceptar. Aseguró que nunca tomó el rol de médico clínico y que derivaba al paciente. Durante la internación domiciliaria, la atención clínica habría estado a cargo de otros profesionales, como la doctora Forlini y España.
Además, Luque buscó despegarse del trabajo con Agustina Kosachov, indicando que no tenían un trabajo conjunto y que él no tenía incumbencia en el tratamiento psiquiátrico. Desconocimiento fue el argumento principal utilizado por Luque en sus declaraciones.