En Dallas, un joven mexicano de 21 años, fanático de Cristiano Ronaldo, genera un debate al afirmar que el portugués es un jugador más completo que Lionel Messi. A pesar de reconocer las habilidades de ambos, defiende su preferencia por Ronaldo.
La conversación se torna más acalorada cuando se le pregunta qué pasaría si Messi hubiera nacido en México, a lo que responde que sería mexicano. El encuentro se da en el marco de la fiebre del Mundial, con argentinos y mexicanos coexistiendo en la ciudad.