El presidente del parlamento iraní calificó el acuerdo alcanzado en Islamabad como una "derrota para los Estados Unidos", atribuyendo el resultado a la resistencia de la nación iraní y no a la presión ejercida por EE.UU.
En paralelo, se menciona la situación de las inspecciones en centrales nucleares, con declaraciones contrapuestas entre EE.UU. e Irán. Rafael Grossi, director de la OIEA, afirmó que las inspecciones sucederán si se cumple el acuerdo.