El jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Galibaf, declaró que el entendimiento con Estados Unidos representa una declaración de derrota para Washington, y que el memorando de Islamabad es fruto de la resistencia iraní.
Desde Bakú, Galibaf subrayó que la seguridad en Oriente Cercano debe ser garantizada por la propia región y que la retirada de fuerzas militares extranjeras es un objetivo estratégico, ya que son fuente de inestabilidad.