Se cuestiona la investigación del caso Agostina en Córdoba, señalando que, a pesar de la reserva, ha habido filtraciones. Se menciona el uso de luminol y la detección de manchas de sangre, así como la compra de agua oxigenada por parte de Barrelier.
Un experto en autopsias, Miguel Mignone, duda de la versión oficial y sugiere que la forma en que se encontraron las manchas y la sangre es inconsistente con un descuartizamiento. Se pone en duda la efectividad del procedimiento policial, especialmente en relación a la limpieza del baño.