Tres años después del escándalo, un juez ha ordenado una inspección ocular en el vestidor de Insaurralde, a raíz de un video que se hizo público.
La medida judicial también incluye un análisis cuadro por cuadro del video para determinar si existieron ediciones.
La lentitud de la justicia en este caso fue criticada, y se sugirió la necesidad de separar a jueces y fiscales de los políticos para evitar conflictos de interés.