Se relata la intervención de Faceta y Melisa en la unidad judicial y cómo Faceta, acompañado por un amigo, fue llamado por la policía para colaborar y abrir la casa de Barrelier, a pesar de que la orden de allanamiento no existía hasta el miércoles.
Se cuestiona la falta de registro de esta colaboración en la causa y se detalla el ingreso de la policía a la vivienda de Barrelier, donde se revisaron distintas habitaciones, incluyendo el baño, que se sospecha fue el lugar del crimen.