Casi dos años después de su fallecimiento, los tribunales británicos han dictaminado que el heredero universal de Liam Payne será su hijo de 9 años, Gabriel Crane. El patrimonio del cantante, valuado en más de 21 millones de libras esterlinas, pasará a manos del menor.
El fallo establece que Gabriel dispondrá de una parte de los fondos para sus necesidades y bienestar, mientras que el resto se mantendrá en un fideicomiso hasta que alcance la mayoría de edad. Cheryl Cole, madre del menor, fue nombrada administradora de los bienes, pero con facultades limitadas.