Rodríguez explicó que el calor intenso afecta el rendimiento futbolístico y que, como cuerpo técnico, se busca mantener la continuidad del entrenamiento a pesar de las altas temperaturas. Detalló que cuando la temperatura ambiente es alta, la pérdida de calor corporal es menor, lo que provoca mayor transpiración y un esfuerzo adicional para mantener la temperatura corporal baja.
Para mitigar los efectos del calor, se implementan protocolos como la instalación de carpas con hielo y agua, hidratación constante en la sombra, y pausas de entrenamiento de tres a cuatro minutos cada cierto tiempo. Se mencionó que los equipos africanos podrían tener una ventaja debido a su adaptación genética a climas cálidos.
El estadio de fútbol femenino en Kansas City fue destacado como el único en el mundo construido específicamente para esta disciplina, un lugar hermoso que recibió a Lucas Rodríguez para discutir la problemática del calor en el contexto del mundial.