Se compara la fortuna encontrada en el vestidor de Martín Insaurralde con el divorcio de Susana Giménez y Roviralca, que costó 11 millones de dólares en su momento.
Se argumenta que Jessica Sirio, a diferencia de figuras como Susana Giménez o Natalia Oreiro, no posee el nivel de estelaridad ni el caché para haber acumulado tal cantidad de dinero por sí misma.
Las imágenes corresponderían a la casa que compartían en Lomas de Zamora o a una propiedad en San Vicente, perteneciente al hijo de Insaurralde. Se sospecha que las propiedades estarían a nombre de testaferros.