El agua del Atlántico ingresó en depresiones entre drumlins, formando bahías que crean un paisaje particular en el canal Beagle. Estas colinas, llamadas drumlins o lomos de ballena, fueron formadas por el glaciar del canal Beagle al modelar los sedimentos depositados.
La historia geológica del canal Beagle construyó un escenario que condicionó y permitió el desarrollo de la vía marina, extendiéndose rápidamente con su extraordinaria biodiversidad.