El primer tiempo del partido entre Inglaterra y Ghana en el Mundial 2026 concluyó con un empate 0-0.
El juego se caracterizó por un desarrollo táctico y pocas situaciones de gol claras, con ambos equipos mostrando solidez defensiva y dificultades para generar peligro en ataque. La posesión del balón fue disputada, pero sin la contundencia necesaria para romper el cero en el marcador.
Inglaterra intentó imponer su juego a través de jugadas preparadas y centros, mientras que Ghana se mostró ordenada y buscando aprovechar alguna oportunidad aislada. La falta de precisión en los últimos metros impidió que se abriera el marcador en los primeros 45 minutos.