El psicólogo Facu Esteves analiza el enojo en los argentinos, señalando que es una emoción universal necesaria para la supervivencia.
Esteves explica que el enojo surge ante amenazas, falta de respeto o trasgresión de límites, proporcionando energía y activación, pero también puede llevar a pensar peor y a reacciones desmedidas.
Señala que el enojo no es intrínsecamente bueno o malo, sino que depende de cómo se gestione. Los argentinos, por herencia cultural, tienden a ser más "enojones", pero es crucial aprender a manejar esta emoción.