Europa atraviesa una ola de calor sin precedentes, registrando temperaturas récord y un alarmante número de muertes, especialmente en Francia, donde ya se contabilizan más de 40 fallecidos por ahogamiento y golpes de calor.
Las altas temperaturas, que superan los 39 grados en París, han llevado a las autoridades a implementar medidas excepcionales como la adaptación de horarios escolares, la cancelación de eventos al aire libre y la habilitación de fuentes públicas y comercios para ofrecer agua gratuita.
Se espera que el calor extremo continúe hasta fin de semana en gran parte del continente, afectando también a países como Alemania, España y los Países Bajos, con mínimas nocturnas que impiden el descanso y aumentan el riesgo para la salud.