Eduardo, un conductor de Berisso, describe la problemática de la escasez de GNC durante el invierno. Las filas para cargar combustible se extienden por más de una hora, afectando la rutina diaria y la economía de los trabajadores.
La división de filas entre locales y de otras localidades, así como entre taxis y particulares, ha mejorado la organización, pero no soluciona el problema de fondo: la falta de suministro. La única estación de servicio funcionando en Berisso se ve desbordada por la demanda.
Se menciona que esta situación se repite anualmente y que la escasez de gas en los hogares también es un problema. La necesidad de trabajar obliga a los conductores a aguantar las largas esperas y el frío para poder abastecer sus vehículos.