Durante el crucial partido contra Países Bajos en el Mundial 2022, Lionel Messi mostró una faceta enojada y confrontativa, en respuesta a declaraciones previas del técnico neerlandés Van Gaal. Tras marcar un penal, Messi se acercó al cuerpo técnico de Holanda y realizó un gesto conocido como "topochillo", similar al que hizo Riquelme en su momento.
Posteriormente, al dirigirse a la zona de entrevistas, Messi encaró a Van Gaal y pronunció la icónica frase "¿Qué mirás, bobo? Andá pa' allá, bobo", evidenciando su frustración y la intensidad del encuentro. Se relató también el cruce con el jugador neerlandés Begors, quien habría intentado confrontarlo.
El segmento también abordó la actuación del árbitro Mateu Lahoz, criticada por Messi por su manejo del partido, y la estrategia de Países Bajos de recurrir a pelotazos al área en los minutos finales para complicar a Argentina.
Se recordó la previa de este partido, donde Van Gaal había minimizado a Messi, y la reacción del argentino se interpretó como una respuesta a esas provocaciones, demostrando su carácter competitivo y su fuerte temperamento en momentos de alta tensión.