Un edificio de 22 pisos en la zona acomodada de Altamira, Caracas, colapsó por completo tras los terremotos en Venezuela. Periodistas en contacto con Andy Chirino reportan derrumbes totales y personas atrapadas bajo los escombros, iniciando tareas de rescate que se advierten insuficientes.
Se destaca la falta de preparación de Venezuela para este tipo de desastres, a diferencia de países como Chile. La precariedad en las labores de rescate y la magnitud de la destrucción en zonas como Petare, con asentamientos de bajos recursos, evidencian la grave situación humanitaria.