Horacio, dueño de las canchas de fútbol, describe la relación entre Barrelier, Melisa y Agostina como la de una amiga acompañando a jugar al fútbol, descartando una relación amorosa entre ellos.
Nunca observó gestos de afecto o una relación de pareja entre Barrelier y Melisa, ni tampoco vio a Melisa con Soledad Andriani.
Señala que Barrelier jugaba habitualmente los sábados y que Melisa y Agostina lo acompañaban ocasionalmente, pero no recuerda haberlos visto con otras mujeres o niñas.