Los drones Shaders 136, de fabricación iraní y popularizados por Rusia, tienen un costo estimado de entre 17.000 y 43.000 euros. Estos drones son capaces de destruir objetivos de gran valor.
Se establece una clara diferencia de costos con los misiles Patriot, que pueden costar hasta 4 millones de euros cada uno. Esta disparidad económica es un factor crucial en el desarrollo de la guerra y en las estrategias de defensa.