Se presentan imágenes del sótano de un local nocturno llamado Malibú, vinculado a casos de prostitución y venta de drogas. Se destaca la presencia de menores de edad, muchas de ellas vestidas con poca ropa, y hombres de mayor edad. Se cuestiona la financiación del lugar y la posible naturalización de la presencia de menores en estos ambientes.
Se compara la situación con la de otros boliches y se menciona que la apertura de Malibú coincidió con la desaparición de Agostina, lo que llevó al cierre de varios locales nocturnos en Córdoba.