La comunicación en San Felipe y otras zonas de Yaracuy se ve severamente afectada por la poca señal de celular. La dificultad para enviar y recibir mensajes complica la coordinación y el acceso a información vital tras el terremoto.
Sumado a esto, la falta de luz, un problema crónico en la región, impide que las personas puedan cargar sus dispositivos móviles, exacerbando el aislamiento y la preocupación de quienes tienen familiares en la zona.