Un hombre en Budapest, Hungría, fue detenido tras descubrirse que coleccionaba y consumía partes del cuerpo humano, lo que ha conmocionado al país.
El individuo, quien trabajaba como camillero en un hospital, presuntamente robaba restos humanos de hospitales y cementerios abandonados para su macabra colección. En su domicilio se encontraron partes como cráneos, un pie y manos, además de un corazón en un frasco.
El detenido confesó haber preparado guisos con carne humana y reconoció estudiar el cuerpo humano como un hobby, pero enfrenta graves cargos por sus actos, que han generado terror y repudio en Hungría y Europa del Este.