Se aclara que no se habla de trata de mujeres ni de venta de mujeres, sino de grandes sumas de dinero de procedencia desconocida. Se menciona que Sirio está impulsada en una causa judicial.
Se cuestiona cómo Jessica Sirio pudo tener ese estilo de vida y se menciona que ella misma afirmó no estar enterada de nada. Se hace una reflexión sobre la presencia de "beneficiarias preferidas" a lo largo de la historia política argentina.