Se sospecha que el femicidio de Agostina podría estar vinculado a una red de trata de personas y prostitución, afectando a la política.
Se investigan habilitaciones irregulares en locales que funcionaban como prostíbulos, incluyendo uno que era una verdulería durante la pandemia.
Se menciona la posible implicación de políticos en encubrir el caso para evitar repercusiones relacionadas con la trata y la prostitución.