Se explica que los créditos otorgados por el Banco Nación, incluso a empleados públicos, se basan en un análisis de scoring crediticio que evalúa la capacidad de pago del solicitante y sus ingresos familiares. Se argumenta que estos créditos se otorgan a tasa de mercado y no representan un problema.
Se critica la ignorancia financiera de quienes cuestionan estos préstamos, señalando que los bancos utilizan modelos de scoring y bases de datos para ofrecer productos que los clientes pueden pagar. Se añade que, en el caso de créditos hipotecarios, la propia vivienda actúa como garantía, mitigando el riesgo.