Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares en la guerra, y el costo de los misiles Patriot es un factor determinante en su política de entrega de armamento. La administración de Donald Trump condicionó la entrega de estos misiles al pago por parte de otros países.
La situación de Israel con su "cúpula de hierro" es similar, ya que los ataques de Irán o Hezbollah con drones de bajo costo son respondidos con misiles de alto valor, generando un desequilibrio económico para Israel.