En el Canal Beagle anidan dos especies de cormoranes: el imperial y el cuello negro. La temporada de anidación comienza entre septiembre y octubre, con la formación de parejas y la puesta de hasta tres huevos por nido a mediados de noviembre.
La incubación dura aproximadamente un mes, y el éxito reproductivo varía en la Patagonia. En Tierra del Fuego, esta fauna es un atractivo turístico importante, y los trabajadores del sector expresan preocupación por la presencia y cría de estas aves a lo largo de los años.
Los cormoranes a menudo se confunden con pingüinos, pero se distinguen por su cuello más largo y su capacidad de vuelo. Investigaciones recientes en Tierra del Fuego han utilizado aparatos para medir la presión y temperatura, permitiendo determinar que estas aves no bucean a más de 40 metros de profundidad, aunque en Patagonia Norte se ha registrado buceo hasta 78 metros.
A diferencia de los pingüinos, los cormoranes pueden volar para alcanzar sus zonas de alimentación. Se sabe que bucean de manera similar a los pingüinos, pero su capacidad de vuelo los diferencia. Las actividades humanas en el área son monitoreadas para evaluar su impacto en estas aves.