Corea del Norte, bajo el liderazgo de Kim Jong-un, ha ordenado acelerar su programa nuclear como parte del fortalecimiento de sus capacidades de defensa nacional.
Esta decisión surge como respuesta a lo que el régimen considera una escalada sin precedentes de las fuerzas estadounidenses y surcoreanas en la región, particularmente ante el avance del programa de submarinos nucleares de Corea del Sur con respaldo de Washington.