La investigación sobre Martín Insaurralde y Jessica Sirio se entrelaza con casos previos de lavado de dinero y trata de personas. Se revela que la facturación apócrifa de un hotel promocionado por Sirio podría estar vinculada a la red de su expareja, Rodrigo Santos.
Santos, próximo a juicio por trata de personas y lavado de dinero, habría utilizado facturación falsa proveniente del Hotel Termas Victoria, el mismo que Sirio promocionaba. Esto sugiere posibles conexiones entre las actividades de Sirio y las de su expareja, así como con el patrimonio de Insaurralde.
La investigación sugiere que Insaurralde, a través de personas de su confianza y su rol en la política, manejó decisiones en sectores sensibles como el juego y La Salada, históricamente vinculados al financiamiento político.