La falta de información oficial clara y oportuna desde Venezuela tras los terremotos genera gran incertidumbre. La televisión venezolana no transmite nada al respecto y las emisoras de radio enfrentan interrupciones en su señal, dificultando el acceso a datos fiables.
Plataformas como Twitter, cruciales en situaciones de emergencia, tampoco funcionan en muchas áreas, lo que limita aún más la comunicación y la difusión de información vital para la población y sus familiares en el exterior.