El consumo en Argentina experimentó una caída significativa en diversos rubros durante los primeros cinco meses del año en comparación con el mismo período del año anterior.
Los rubros más afectados incluyen bebidas (9,6%), desayuno y merienda (4%), artículos de higiene y cosmética (4,7%), y productos impulsivos como golosinas y chicles (6,8%). Los alimentos perecederos, como carne y verduras, registraron una caída del 9%.
Fuentes del sector supermercadista no vislumbran un motor que revierta esta tendencia en el corto plazo, lo que proyecta un escenario de persistente daño a las actividades económicas que deberían impulsar la recuperación del empleo y el consumo interno.