Brasil mantiene el control del partido contra Escocia, con un juego posicional y buscando ampliar la ventaja. Se informa sobre la lesión de Rafinha y su posible continuidad en el torneo.
El equipo brasileño se organiza en un rombo con Casemiro, Bruno Guimarães y Paquetá en el mediocampo, y Mateo Cunha como delantero. Se destaca la movilidad de Cunha en comparación con Igor Thiago.
Se menciona la lesión de Rafinha, quien sufrió una molestia muscular en el partido contra Haití. A pesar de la lesión, se queda con el plantel con la esperanza de volver a jugar si Brasil avanza.