Barbie Franco reveló que utiliza un "chip sexual" y un rastreador para controlar a su pareja, Fernando Burlando. Explicó que la tecnología, originaria de una empresa israelí, fue colocada en Houston y que, si bien al principio era vista como una "huevada", ahora es una herramienta para su seguridad y para evitar situaciones de infidelidad.
La discusión giró en torno a la toxicidad en las relaciones y la justificación del uso de estos dispositivos. Nati Weber se mostró en contra de la idea de colocar rastreadores, mientras que Barbie defendió su uso como una forma de mantener la confianza y la seguridad en la pareja, a pesar de que Burlando no lo tenga.