Se discuten las dificultades prácticas y sentimentales de desmembrar un cuerpo humano, sugiriendo que un acto así requeriría una preparación especial y posiblemente la participación de más de una persona.
Se pone en duda que Barrelier haya actuado solo, especulando que podría haber más individuos involucrados y que se está intentando encubrir la verdad para evitar que el escándalo escale.