Autoridades sanitarias europeas alertan sobre la expansión de la bacteria Vibrio en las playas del continente, vinculada al aumento de la temperatura del mar debido al cambio climático. La proliferación de esta bacteria en aguas salobres y cálidas está causando el cierre de playas y preocupación en zonas costeras.
La infección por Vibrio, conocida como vibriosis, puede transmitirse por consumo de mariscos crudos o contacto con agua contaminada. Aunque los casos graves son poco frecuentes, el riesgo aumenta con las olas de calor y el incremento de la temperatura del agua, pudiendo causar diarrea, dolor abdominal, fiebre e infecciones cutáneas severas.