Adorni es tratado como un "jarrón chino" y su situación actual no beneficia al presidente.
Existe un temor en Adorni de que, al dejar de ser jefe de gabinete, la justicia pueda actuar en su contra y llevarlo a prisión.
Adorni es tratado como un "jarrón chino" y su situación actual no beneficia al presidente.
Existe un temor en Adorni de que, al dejar de ser jefe de gabinete, la justicia pueda actuar en su contra y llevarlo a prisión.