Se cuestiona la falta de conocimiento de Adorni sobre casos judiciales similares de enriquecimiento ilícito, a pesar de su dedicación a la política.
Se menciona el caso de Ricardo Jaime, preso por enriquecimiento ilícito, como ejemplo de funcionarios que adquirieron bienes durante su gestión pública.
Se recuerda que incluso la cocinera de Julio De Vido fue procesada por enriquecimiento ilícito, evidenciando que existían numerosos ejemplos para evitar.