Se aborda la cuestión del pasado y cómo la aceptación de Jesús marca un nuevo comienzo, con el perdón de los pecados y el nacimiento de algo nuevo para el creyente.
Se explica que la comprensión de lo que Dios dice y la determinación personal son claves para apropiarse de la bendición divina, independientemente de la edad.
Se comparte una experiencia personal del conductor, quien aceptó a Jesús a los seis años, aprendió a leer la Biblia y, a través de la oración y la fe, vio a su familia también aceptar a Jesús.