El abogado Eduardo Allende expuso sus dudas sobre la investigación del caso Agostina, sugiriendo que el fiscal podría estar más enfocado en cuestiones de género que en criminalística, lo que dificultaría la resolución del caso.
Allende también se refirió a la posibilidad de que el caso sea elevado a juicio por jurados en Córdoba, aunque expresó su escepticismo sobre la imparcialidad de un jurado que podría estar "contaminado" por la exposición mediática del caso.
Se planteó la hipótesis de que Melisa podría haber utilizado el teléfono de Faceta para comunicarse con Barrelier, con quien había tenido un conflicto previo. Esta hipótesis se basaría en supuestos bloqueos mutuos y la posterior intervención de Faceta, quien tendría conexiones con Barrelier.