Se especula sobre la posibilidad de que el video de Jessica Sirio y Martín Insaurralde haya sido retenido durante la campaña electoral de 2023 por decisión de Karina Milei, con el objetivo de no perjudicar la imagen del gobierno.
Se plantea que la difusión actual del video podría ser una estrategia del gobierno para equiparar la percepción pública de corrupción, comparando la situación con el caso de Manuel Adorni.
Sin embargo, se argumenta que el gobierno podría perder al asociarse con este tipo de escándalos, ya que se suponía que representaba un cambio frente a la corrupción existente.