El ejército ucraniano anunció la destrucción de un puente ferroviario estratégico en Crimea, utilizado por las fuerzas rusas para logística militar. Los ataques se llevaron a cabo en cooperación con miembros clandestinos del movimiento de resistencia.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, elogió a las fuerzas de ataque y afirmó que la presión ejercida está haciendo que los rusos cuestionen la guerra. También se refirió a la tensión con Polonia, que decidió quitarle una condecoración, y a la decisión de Ucrania de reducir el nivel de su representación en un foro clave para la recuperación.