Se llevó a cabo un divertido concurso para determinar quién es el mejor Spider-Man, con Zendaya y Tom Holland como participantes y jurado. La dinámica, que buscaba seleccionar al mejor doble del superhéroe, generó gran expectativa.
A pesar de los intentos por mantener el secreto, Zendaya pareció intuir la identidad de su esposo, Tom Holland, detrás del disfraz. Finalmente, él se reveló, confirmando sus sospechas y declarando haber perdido su propia competición. El evento sirvió como una gran publicidad para la próxima entrega de Spider-Man.