Existe un debate en el gobierno sobre la conveniencia de que el jefe de gabinete, Manuel Adorni, asista a una interpelación en el Congreso.
Patricia Bullrich, según trascendidos, habría advertido a Karina Milei e Ignacio De Vido que la presencia de Adorni podría ser contraproducente y generar un "papelón".
A pesar de las advertencias, Adorni parece decidido a presentarse, generando tensiones internas y especulaciones sobre su autonomía frente a la cúpula del poder.