Se plantea la sospecha de lavado de dinero por parte de Jessica Sirio, al haber utilizado o estado al tanto de la existencia de dinero ilícito mientras estaba casada con Martín Insaurralde. Se menciona que, si bien no tenía obligación de denunciarlo, pudo haber colaborado en el lavado.
La sospecha se intensifica por facturas de casas de juego privadas de la provincia de Buenos Aires a nombre de Jessica Sirio, lo que generó atención en los organismos reguladores del juego.