Se analizan los recientes datos salariales en Argentina, contrastando el aumento del 3.7% en los salarios generales con una inflación del 2.6%. Los empleados privados muestran una ganancia real al subir sus salarios un 4%, superando la inflación.
Por otro lado, los empleados públicos son los más perjudicados, con un aumento salarial del 2.3% que se ubica por debajo de la inflación, resultando en una pérdida de poder adquisitivo. El desempleo y la precariedad laboral también se mencionan como factores de riesgo.
Se destaca el preocupante aumento de trabajadores en negro, con 500.000 nuevos casos, quienes si bien tuvieron un aumento salarial mayor (4.7%), carecen de beneficios y seguridad a futuro, planteando un desafío para el sistema de seguridad social y jubilatorio.