Investigadores italianos en Génova han presentado un prototipo de brazo robótico inspirado en los pulpos, capaz de manipular objetos bajo el agua gracias a ventosas artificiales con sensores optoelectrónicos. Este sistema imita la biomecánica de los cefalópodos, distribuyendo funciones de detección y control a lo largo del brazo.
El desarrollo tecnológico busca replicar la destreza de estos animales marinos para aplicaciones en entornos acuáticos. Se destaca que esta innovación no es exclusiva de China, sino que Italia también avanza en este campo de la robótica.