El cronista prueba diferentes sombreros y prendas de ropa en una tienda de Miami, buscando el outfit perfecto. Se muestra indeciso y pide la opinión de Lautaro, quien trabaja en el local.
Se discuten los estilos, colores y precios de los artículos, con opciones que van desde los 29 dólares en adelante. El cronista finalmente se decide por un sombrero azul y una capelina, buscando un look que combine con su vestimenta y el ambiente de Miami.