Existe preocupación por el funcionamiento de la selección argentina, con la percepción de que es un equipo excesivamente dependiente de Lionel Messi, a diferencia del equipo que compitió en Qatar 2022.
Se discute el esquema táctico que está probando Scaloni, con McAllister en una posición de volante central tapón y Messi jugando como un segundo delantero. Se argumenta que este cambio, si bien beneficia a Messi permitiéndole anotar goles, podría estar afectando la presión y la posesión del balón que caracterizaban a los equipos anteriores del técnico.