Se comenta que los precios se han disparado debido al Mundial, no solo en entradas, hoteles y vuelos, sino también en supermercados. El dueño de un bar/supermercado confirma que todo está "recontra caro".
Se anticipa que este Mundial marcará un antes y un después, volviéndose inaccesible para el público general y reservado solo para una "élite". Se menciona que la idea de vender un auto o ahorrar durante cuatro años para ir a un Mundial se ha terminado.